0-INTRODUCCIÓN

La importancia de la investigación en enfermería sobre el ejercicio de la profesión tiene como objetivo mejorar los cuidados del paciente y aumentar la base de conocimientos científicos de los profesionales de enfermería.

“La finalidad de la investigación es estudiar cuestiones explícitas. En el caso de la investigación en enfermería, estas cuestiones están relacionadas con aquellos aspectos de la actividad profesional que incumben o son responsabilidad de los profesionales de enfermería, e incluyen la formación, la gestión de los servicios y todos los aspectos de la práctica de la profesión. La mayor parte de la investigación se ocupa de problemas actuales; no obstante, existen estudios que adoptan una perspectiva histórica para analizar la evolución de la enfermería mediante el estudio de fuentes documentales entre otras, (Gerrish y Lacey  2006).”

El actual trabajo de investigación que lleva por título “La IE en las prácticas de los alumnos de enfermería” forma parte del Proyecto de Graduación presentado como requisito para obtener el título de grado de Licenciado en  Enfermería por la Universidad Fernando Pessoa.

La elección de este tema nace en el transcurso de las prácticas clínicas de enfermería, donde nos hemos planteado la importancia que tiene la relación interpersonal paciente-enfermero como un recurso enmarcado en la relación de ayuda terapéutica; teniendo en cuenta que las emociones y sentimientos de los pacientes nos pueden ayudar a desarrollar habilidades para gestionar  emociones y  situaciones de estrés tanto de los pacientes como de los profesionales.

Goleman, D. (1998) apunta,  que tanto el desarrollo como el  conocimiento de las competencias emocionales tienen consecuencias altamente positivas en infinitas situaciones y en todo tipo de relaciones humanas.

Los objetivos académicos de  este trabajo, son los siguientes:

  1. Servir  como instrumento de evaluación de la disciplina, “Proyecto de Investigación”.
  2. Aplicar los conocimientos sobre las metodologías de investigación.
  3. Desarrollar los conocimientos relacionados con el trabajo propuesto.
  4. Adquirir nuevos conocimientos teóricos y prácticos para la realización de futuros estudios.

El objetivo general de este estudio es conocer si los alumnos de enfermería de 4º curso de la UFP de Las Palmas de Gran Canaria utilizan la IE en sus prácticas clínicas. Así surgió la pregunta de partida: ¿Aplican los alumnos de 4º de la UFP la Inteligencia Emocional en sus prácticas clínicas?

Para la realización de este trabajo se ha optado por un estudio observacional, descriptivo, transversal, con un abordaje cuantitativo.

El instrumento de recogida de datos es el TMMS-24, test validado, basado en  el Trait Meta-Mood Scale (TMMS) del grupo de investigación de Salovey y Mayer, compuesto 26 preguntas cerradas y una abierta.

El trabajo se encuentra estructurado de la siguiente manera: una primera parte, la fase conceptual que aborda un análisis de esta problemática y un desarrollo del tema a estudiar, con su consiguiente revisión bibliográfica. En la segunda parte la fase metodológica, donde se presenta la metodología utilizada, la pregunta de partida, objetivos propuestos, cuestiones de investigación, tipo de estudio, selección de la muestra, variables y también en este apartado se encuentra los instrumentos utilizados en el estudio para la recogida de datos y principios respetados por el autor. En una tercera parte se presentan los datos obtenidos, y se procede al análisis y discusión de los resultados. Y finalmente en la cuarta parte donde figuran las conclusiones derivadas del estudio.

La muestra de este estudio está compuesta por 22 alumnos de 4º curso de la Universidad Fernando Pessoa, de una población total de 47 alumnos que cursan estudios en la Delegación de la Universidad Fernando Pessoa de Las Palmas de Gran Canaria, siendo la mayor parte mujeres con edades comprendidas entre 21 y 25 años y con una edad media de 25,86 años. Ninguno había recibido educación en Inteligencia Emocional.

Como resumen final observamos que los resultados obtenidos de la aplicación de la escala TMMS 24 que fueron analizados por factores de atención,  claridad y reparación emocional, ofrecieron los siguientes resultados: respecto  a la percepción el 68.18% presta una adecuada percepción (59,09% son mujeres) y el 27.27% presta demasiada atención. En cuanto a la comprensión, el 68.18% de los encuestados muestra una adecuada comprensión y el 18.18% debe mejorar su comprensión y referente a la regulación emocional el 54.55% debe mejorar y el 45,15%presenta  una adecuada regulación de los sentimientos.

Así mismo existen diferencias significativas entre el género y la atención a los sentimientos, siendo las mujeres las que mejor manejan esta habilidad, en relación al género y la claridad de las emociones  los hombres presentan una ligera ventaja frente a las mujeres  pero un 16% de ellas tienen una claridad de los sentimientos excelente y constatamos que en la regulación de los sentimientos los resultados entre hombres y mujeres son similares.

 

I-FASE CONCEPTUAL

En esta fase desarrollaremos la definición del tema, el problema de investigación, la pregunta de partida, las cuestiones de investigación, los objetivos y la revisión bibliográfica.

Según Burns y Grove (2008), “el problema de investigación es un área de interés en la que existe un vacío en el conocimiento para la praxis de una profesión. Por otro lado los objetivos y preguntas determinarán el desarrollo del diseño, el análisis de los datos y la interpretación de los resultados. Y por último definen la revisión bibliográfica como relevante para hacernos una idea sobre lo que se conoce y no se conoce acerca de un tema en particular”.

Es por ello que esta fase es de vital importancia, ya que, además de tener una idea y depurarla, se necesita una cuestión de investigación, que deberá alimentarse con trabajos anteriores y teorías relacionadas con el tema de estudio.

1.1 Definición del tema

El tema de este proyecto es conocer si los alumnos de enfermería aplican en sus prácticas clínicas la IE como una parte importante de la prestación de cuidados.

Como cita Salovey y Mayer (1990), “La inteligencia emocional  se ha convertido en sólo 15 años en un concepto que ha traspasado la biblioteca y el laboratorio del científico y se ha trasladado a los más diversos contextos de la vida personal y profesional”

Haciendo referencia a la cita anterior, es oportuno decir que, si bien la enfermería es una disciplina con carácter científico cuyo objetivo principal es el cuidado integral de la salud de la persona, en todas las etapas de la vida y dentro del proceso salud-enfermedad, también debe integrar las destrezas postuladas por los estudios de inteligencia emocional, puesto que estamos hablando de una profesión que trata directamente con enfermos o personas con necesidades de orientación y cuidados.

Parafraseando a la teórica de enfermería Peplau, H. (cit in Kozier et al., 2005) la enfermería es un proceso interpersonal y terapéutico, en el que el enfermero debe ser capaz de entender su propia conducta para poder ayudar a otros a identificar las dificultades percibidas y aplicar principios de relaciones humanas a los problemas que surgen.

Por tanto, y atendiendo también al criterio de Cibanal J., et al. (2005), se debe estar atento a través del proceso de observación con el fin de tener una comunicación verbal o no verbal adecuada, desarrollar algunas habilidades interpersonales para saber establecer, mantener y terminar una relación de ayuda  de forma empática, ya que desde el primer contacto con el paciente, la neutralidad afectiva es necesaria porque se evitaría la confusión que podría conllevar este proceso de relación enfermero-paciente.

1.2 Problema de investigación

“Toda investigación tiene como punto de partida una situación considerada como la problemática, es decir, que causa un malestar, una irritación, una inquietud, y que en consecuencia, exige una explicación o, al menos comprensión del fenómeno observado (Fortín 1999)”.

El asunto que despertó  la necesidad de realizar este estudio nació durante el paso por la Universidad, ya que en las prácticas clínicas se viven momentos y situaciones que  llevan a alterar nuestro potencial profesional, lo que en ocasiones puede llevar a influir en la eficacia a la hora de tomar decisiones, y además de afectar en el área emocional; en consecuencia se puede creer que la calidad de los cuidados podría haberse visto disminuida.

Para  McMullen (2003), en  la actualidad, los mejores cuidados  ponen el énfasis  en la relación enfermera-paciente y, de hecho a los pacientes se les anima a ser más participativos  en las decisiones sobre su cuidado. La decisión de fomentar la colaboración requiere habilidades interpersonales  excepcionales: la comunicación abierta, la comprensión mutua y la buena relación entre el paciente y el profesional. El problema reside en que  las enfermeras están más expuestas a la angustia física y emocional de los pacientes y tienen que lidiar con esto como parte de su trabajo, lo que  supone a veces  un problema con el que hay que enfrentarse diariamente.

Graham (1999), argumenta que lo que  las enfermeras requieren para proporcionar atención centrada en el paciente, es “competencia emocional”.

En diferentes estudios, uno de ellos realizado por Cummings et al. (2005), se demostró que los profesionales de enfermería que mejoraban las competencias propias de la inteligencia emocional, desarrollaban un menor cansancio emocional, menos síntomas psicosomáticos, mayor salud emocional, más satisfacción con su trabajo, y mayor conocimiento de las necesidades de sus pacientes.

1.3 Pregunta de partida/Cuestiones de investigación

En la elaboración de este proyecto se optó por la siguiente pregunta: ¿Aplican los alumnos de 4º de la Universidad Fernando Pessoa la Inteligencia Emocional en sus prácticas clínicas?

En la etapa inicial de una  investigación  debemos hallar un problema que sea del gusto del investigador. Según Fortín (1999 pág 22),” esta fase consiste en el desarrollo de una idea mediante una progresión lógica de opiniones, argumentos y de hechos relativos al campo de estudio que se desea”.

Para nuestro trabajo las cuestiones de investigación elaboradas son las siguientes:

¿Los alumnos de 4º de enfermería de la Universidad Fernando Pessoa son capaces de sentir y expresar los sentimientos?

¿Comprenden bien sus estados emocionales?

¿Son capaces de regular los estados emocionales?

¿Existe relación entre el género y  atención a los sentimientos?

¿Existe relación entre el género y la claridad emocional?

¿Existe relación entre el género y la  reparación  de los estados de ánimo?

1.4 Objetivos

Como apuntan Burns y Grove (2005), un objetivo de investigación es una afirmación declarativa, clara y concisa que se expresa empleando el presente como formal verbal. Un objetivo suele centrarse en una o dos variables e indica si éstas deben ser identificadas o descritas.

El Objetivo General de nuestro estudio es:

Conocer si los alumnos de 4ºde enfermería de la Universidad Fernando Pessoa aplican la Inteligencia Emocional en sus prácticas clínicas.

Los objetivos específicos, que derivan del objetivo general y responden a las cuestiones de investigación son los siguientes:

  1. Saber si los alumnos de enfermería  de la Universidad Fernando Pessoa son capaces de sentir y expresar los sentimientos.
  2. Conocer si comprenden bien sus estados emocionales.
  3. Averiguar si son capaces de regular los estados emocionales.
  4. Saber si existe relación entre el género y  atención a los sentimientos.
  5. Saber si existe relación entre el género y la claridad emocional.
  6. Saber si existe relación entre el género y la  reparación  de los estados de ánimo.

1.5 Revisión Bibliográfica

“A través de una revisión bibliográfica, un investigador también puede adquirir información sobre las técnicas disponibles, el instrumental y los métodos de análisis de datos que se han aplicado en investigaciones previas, así como los posibles errores o problemas y como evitarlos”. Kozier et al. (2005)

Llegado el momento de hacer la revisión de la bibliografía hay que elegir la base sobre la que construir nuevos conocimientos y determinar qué es lo que se conoce sobre el tema a estudiar y lo que se desconoce.

i.Conceptos clave

Inteligencia Emocional, Alumnos de enfermería, Cuidados de enfermería, Atención de los sentimientos (o Percepción), Claridad emocional (o comprensión), Reparación de los estados de ánimo (o regulación), Rol de enfermería.

Inteligencia Emocional

Cuando autores reconocidos se refieren al concepto de Inteligencia Emocional también la entienden como cociente de inteligencia emocional, que es la capacidad de un individuo para percibir, evaluar y manejar las emociones de sí mismo y de otras personas. Así Salovey y Mayer (1990 pp. 185-211) definen la inteligencia emocional como “la capacidad de controlar y regular los sentimientos de uno mismo y de los demás y utilizar esta información para guiar el pensamiento y las acciones.”

Más tarde los mismos autores desarrollan la idea de la Inteligencia Emocional e incluyen cuatro componentes principales, que son la capacidad de percibir emociones, utilizar estas percepciones emocionales para llevar a cabo diversas actividades o tareas, entender variaciones emocionales, y administrar las emociones para lograr los objetivos. Salovey  y  Grewal, (2005).

La Inteligencia Emocional surge como consecuencia de la investigación sobre las interacciones entre las emociones y los  pensamientos. Las emociones influyen en los pensamientos que las personas tienen y a la vez esos pensamientos, en su interpretación y valoración de la realidad, por consiguiente influyen en las emociones que sienten. Aunque Mayer y Salovey acuñan el término inteligencia emocional. La popularidad la aporta Goleman cuando en 1995 publica su libro Inteligencia Emocional, y es a partir de ese momento cuando el concepto se difunde rápidamente. A este libro en 1998 le siguió otro, del mismo autor, con el nombre de La Inteligencia Emocional en la Empresa.

Para Goleman (1998 pp. 49-53),”La IE es la capacidad de comprender emociones y conducirlas, de tal manera que podamos utilizarlas para guiar nuestra conducta y nuestros procesos de pensamiento, para producir mejores resultados”.

Incluye las habilidades de: percibir, juzgar y expresar la emoción con precisión; contactar con los sentimientos o generarlos para facilitar la comprensión de uno mismo o de otra persona; entender las emociones y el conocimiento que de ellas se deriva y regular las mismas para promover el propio crecimiento emocional e intelectual.

Goleman (1998) construye su proposición de inteligencia emocional sobre los hallazgos científicos de tres investigadores principales, David McClelland, Howard Gardner y Joseph LeDoux, incorporando las aportaciones de muchos otros científicos como Peter Salovey y Mihalyi Csikzentmihalyi. La importancia de su enfoque radica  en haber encontrado la conexión entre líneas de investigación que no habían sido relacionadas anteriormente, en revelar las implicaciones prácticas para el gran público y la comunidad empresarial, y en transmitir el mensaje con un lenguaje universal.

Alumnos de enfermería

En opinión de Kozier et al. (2005, pág. 21) el enfoque de la enseñanza de enfermería consiste en recibir conocimientos y habilidades que le permitan ejercer su profesión en los diferentes ámbitos de la salud .Los estudios de enfermería se basan cada vez más en un amplio conocimiento sobre las ciencias biológicas, sociales y médicas, sí como en el estudio de las humanidades. En la actualidad los planes de estudio de enfermería se centran más en el pensamiento crítico en la enfermería aplicada y en conocimientos complementarios para la promoción, mantenimiento y restauración de la salud que se proporcionan tanto en torno comunitario como hospitalario.

Cuidados de enfermería

Muchos profesionales de enfermería consideran que el cuidado es un aspecto esencial de su trabajo. Madeline Leininger (cit in Potter y Perry, 2001), habla sobre el cuidado como la esencia de la práctica de la enfermería, así como su rasgo dominante distintivo y unificador. Según la idea del cuidado podemos comprender que es una de los elementos principales de la enfermería, algo arraigado en una serie de valores humanos universales (bondad, interés y amor hacia uno mismo y  hacia  los demás); el cuidado engloba la voluntad de cuidar, la intención de cuidar y las acciones de cuidado.

 Atención a los sentimientos (o Percepción)

Según Mayer et al. (2006), la percepción emocional es la habilidad para identificar y reconocer tanto los propios sentimientos como los de aquellos que nos rodean. Implica prestar atención y descodificar con precisión las señales emocionales de la expresión facial, movimientos corporales y tono de voz. Esta habilidad se refiere al grado en el que los individuos pueden identificar convenientemente sus propias emociones, así como los estados y sensaciones fisiológicas y cognitivas que éstas conllevan.

Claridad emocional (o Comprensión)

Para el mismo autor anteriormente mencionado la comprensión emocional implica la habilidad para desglosar el amplio y complejo repertorio de señales emocionales, etiquetar las emociones y reconocer en qué categorías se agrupan los sentimientos. Además, implica un actividad tanto anticipatoria como retrospectiva para conocer las causas generadoras del estado anímico y las futuras consecuencias de nuestras acciones. Igualmente, la comprensión emocional supone conocer cómo se combinan los diferentes estados emocionales dando lugar a las conocidas emociones secundarias.

Por otra parte, incluye la habilidad para interpretar el significado de las emociones complejas, por ejemplo, las generadas durante una situación interpersonal.

Contiene la destreza para reconocer las transiciones de unos estados emocionales a otros como por ejemplo la sorpresa por algo no esperado y desagradable, el enfado posterior y su expresión, y finalmente el sentimiento de culpa debido a esa manifestación de ira desmedida, y la aparición de sentimientos simultáneos y contradictorios como por ejemplo sentimientos de amor y odio sobre una misma persona. (Salovey y Mayer 1997, pp. 3-31).     

Reparación de los estados de ánimo (o Regulación)

La regulación emocional es la habilidad más compleja de la IE. Esta dimensión incluiría la capacidad para estar abierto a los sentimientos, tanto positivos como negativos, y reflexionar sobre los mismos para descartar o aprovechar la información que los acompaña en función de su utilidad. Además, incluye la habilidad para regular las emociones propias y ajenas, moderando las emociones negativas e intensificando las positivas. Abarca pues el manejo de nuestro mundo intrapersonal y también el interpersonal, esto es, la capacidad para regular las emociones de los demás, poniendo en práctica diversas estrategias de regulación emocional que modifican tanto nuestros sentimientos como los de los demás. Esta habilidad alcanzaría los procesos emocionales de mayor complejidad, es decir, la regulación consciente de las emociones para lograr un crecimiento emocional e intelectual. (Mayer et al, 2007 pp. 25-45)

 Rol de enfermería

El personal de enfermería asume diversos roles cuando presta asistencia a sus  pacientes. Los enfermeros suelen desempeñar estos roles simultáneamente, ya que no se excluyen entre sí. Por ejemplo puede actuar como cuidador (físico, emocional) a la vez que comunica, educa, gestiona, investiga, dirige y supervisa sus intervenciones, defiende al paciente lo asesora (mediante apoyo emocional y psicológico) y juega un papel importante como líder. (Kozier, 2005 pág. 12).

McQueen, A. (2004), a través de una revisión de la literatura llega a la conclusión de que “las exigencias de hoy en día de la enfermería dependen de las habilidades de la inteligencia emocional para lograr un cuidado centrado en el paciente”. Para  el mismo autor  McQueen, A. (2004 pp., 101-108), la atención no se limita al alimento físico, sino también  a las necesidades psicológicas y espirituales. Por lo tanto, el papel de la IE  en la profesión de enfermería debe ser vista en dos dimensiones:

1) La enfermera de la percepción y la comprensión de las emociones del paciente.

2) La utilización de la enfermera de estas percepciones para lograr el objetivo de la gestión de situaciones complejas hacia la atención de calidad al paciente.

Las enfermeras deben desarrollar habilidades para evaluar las respuestas del paciente a la enfermedad. Esto requiere introspección activa de los acontecimientos, la valoración de los hechos, la comprensión psicológica de los pacientes y, sobre todo, una verdadera preocupación por los enfermos. La percepción no puede ser universal en el sentido de que cada paciente es diferente y tiene diferentes actitudes sobre diversos temas de la vida y ha variado los niveles de comprensión y capacidad de resistir.

ii.Estudios de investigación

En el trabajo de revisión bibliográfica de Augusto y López-Zafra (2010) por el Departamento Social Psicológico y Social de la  Universidad de Jaén, (España) sobre “El impacto de la Inteligencia Emocional en enfermería”, en sus conclusiones han hallado que los profesionales de enfermería, que tienen sentimientos claros sobre sus emociones y situaciones que se producen, y son capaces de hacer frente a esas emociones, tienen menores niveles de estrés en su trabajo. Además, las enfermeras que muestran una alta capacidad para reducir sus estados emocionales negativos y prolongar los estados emocionales positivos presentan mayores niveles de salud en general que aquellas personas que tienen problemas para regular sus emociones. Estos resultados implican que las dimensiones emocionales y cognitivas tienen que ser tomadas en cuenta en futuros programas de formación para profesionales y estudiantes de enfermería. Augusto, JM. y López-Zafra, E. (2010) The Impact of Emotional Intelligence on Nursing: An Overview [En línea].Disponible en: http://www.scirp.org/journal/PaperDownload.aspx?paperID=1628 [Consultado el 28/09/2012]

El trabajo de investigación  realizado por Sanjuán y Ferrer (2005-2007), en el al Hospital de Elda (Alicante-España) con título: “Perfil emocional de los estudiantes en prácticas clínicas. Acción tutorial en enfermería para apoyo, formación, desarrollo y control de las emociones”, es un  estudio descriptivo exploratorio, transversal.

Se llevaron a cabo actividades para detectar respuestas emocionales de estudiantes de enfermería en el aprendizaje clínico, objetivando y evaluando a través de Spanish modified Trait Meta-Mood Scale-24 (TMMS-24), con autoinformes, observación externa y tutorización.

El objetivo del estudio fue conocer el perfil emocional de los estudiantes de enfermería en prácticas clínicas y su relación con el rendimiento clínico para su posterior capacitación profesional.

El muestreo fue intencional y estratificado según nivel de formación. Consistió en la totalidad de estudiantes de 1º (32); 2º (38) y 3º (30), que voluntariamente aceptaron participar en el estudio (n=100). Entre las variables socio-demográficas, la media de edad es de 24,15 años, siendo mayoritaria la edad comprendida entre 19 y 22 años (56%); el 84% son mujeres y el 16% hombres.

En los resultados obtenidos de la aplicación de la escala TMMS 24 por niveles no se presentaron variaciones en relación con los datos globales. Fueron analizados por factores: Atención, Claridad y Reparación, obteniendo los siguientes resultados: los varones creen prestar Atención adecuada a sus emociones y sentimientos, acompañada de una adecuada Claridad Emocional (68,75%) y una adecuada Reparación Emocional (62,5%). Las mujeres tienen una adecuada Atención Emocional (84,28%), con una Claridad Emocional (71,42%) y una Reparación Emocional (58,33%).

El porcentaje de mejora se encuentra, para varones y mujeres, en los ítems de Atención y Claridad emocional en un 30%, siendo la necesidad de mejorar la Reparación, en las mujeres, del 32,14 %, y en los hombres, del 37,5%. Existen diferencias en cómo se perciben los estudiantes en las relaciones de equipo (autoinformes) y cómo son observados por los profesionales. En la tutorización expresan sentimientos relacionados con los profesionales o los propios pacientes, inseguridad, aflicción, impotencia, rabia y marginación. Las conclusiones a las que llegaron fueron que los estudiantes con necesidades de mejora en control y manejo emocional perciben más negativamente el entorno clínico, la tutorización y el apoyo recibido. Sanjuán y Ferrer (2005-2007), Dialnet. Investigación y educación en enfermería: Perfil emocional de los estudiantes en prácticas clínicas. Acción tutorial en enfermería para apoyo, formación, desarrollo y control de las emociones. Vol. 26, Nº. 2, pp.  226-235[En lína].Disponible en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3259056  [Consultado el 10/01/2013]

El  trabajo de investigación realizado por Reboredo-Santes et al,  (2012), lleva por título: “Estudio  psicosocial   de la inteligencia emocional en una muestra de universitarios”, se ejecutó en la Unidad de Ciencias de la Salud de la Universidad Veracruzana de Poza Rica (México). Los participantes fueron 100 estudiantes, 66 del sexo femenino y 34 del masculino, en un muestreo aleatorio de las Facultades de Enfermería, Odontología, Medicina y Psicología. El objetivo fue tener una visión más amplia del conocimiento acerca de lo que involucra la IE. Para la recolección de datos se aplicó un instrumento que mide la inteligencia emocional: el TMM-S 24 (Salovey et al., 1995), que contiene una escala que se divide en tres dimensiones de evaluación: la atención emocional, la claridad de emociones y la reparación emocional.

 Los estudiantes de enfermería varones presentan una percepción adecuada en un 71%, mientras que las estudiantes muestran poca atención en un 72,2%.En lo referente a la comprensión de sus emociones los varones muestran en un 57,1% una adecuada comprensión, mientras que las mujeres muestran no tener comprensión emocional en el 50% de la muestra.

En los resultados obtenidos se  observa que son las mujeres (83.3%) quienes muestran claridad en sus emociones prestando adecuada atención, superando a sus compañeros varones quienes únicamente lo hacen el 69.3% en forma adecuada. Señalan que tanto hombres como mujeres presentan una condición similar en cuanto a la destreza del manejo emocional, sin embargo hubo diferencias significativas entre las diversas Facultades que participaron en la muestra. Reboredo-Santes et al,  (2012), “Estudio  psicosocial   de la intligencia emocional en una muestra de universitarios”.[En línea].Disponible en: http://academiajournals.com/downloads/REBOREDOex12.pdf  [Consultado el 17/01/2013]

 

II-FASE METODOLÓGICA

En opinión de Burns y Grove (2008, pág. 14), el apartado de métodos de un informe de investigación describe cómo se realiza el estudio, a la vez que suele incluir el diseño, tratamiento, muestra, entorno, métodos de medición y proceso de recogida de datos del estudio. Esta sección del informe tiene que estar presentada lo suficientemente detallada como para permitir que el lector critique la adecuación de los métodos de estudio para producir resultado de confianza.

2.1 Diseño de investigación

Según Gerrish y Lacey (2006, pp. 20-21),”en muchos sentidos la elección del diseño constituye la etapa más importante del proceso de la investigación ya que afecta a todas las demás. Algunos diseños de investigación son cuantitativos. Esto significa que a la postre recogen datos numéricos y son susceptibles de análisis estadísticos y otros son cualitativos y utilizan descripciones, noticias, documentos o material gráfico como fuente de datos y con el material de estudio identifican temas, relaciones, conceptos y, en algunos casos se elabora una teoría”.

La elección del diseño es pues un momento crucial puesto que en él se decide el método más idóneo en relación al tema abordado.

2.2 Medio

“Los estudios realizados  fuera del laboratorio se denominan estudios en medio natural, lo que significa que se llevan a cabo en cualquier lugar fuera de los verdaderamente controlados, que son los laboratorios .El investigador precisa el medio en el que se va a realizar el estudio y justifica su elección.”(Fortin 1999, pág.102)

La institución utilizada para la realización de este estudio fue la Universidad  Fernando Pessoa (UFP) de origen portugués, delegación localizada en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, en el barrio de Vegueta.

2.3 Tipo de Estudio

Para la realización de este trabajo y considerando los objetivos definidos se optó por un estudio observacional, descriptivo, transversal, con un abordaje cuantitativo.

“Los estudios descriptivos sirven para describir el comportamiento de una variable en una población o en el interior de una subpoblación. Se entiende por estudio descriptivo aquel, con el que se describen la  frecuencia y las características de un problema de salud, la descripción se realiza en función de las características de las persona, tendencia de la misma”, (Milton, 2001).

“Los estudios de corte transversal significan recopilar datos en un punto del tiempo o momento particular”. Polit y Hungler (2000, pág. 97). Estos datos se recogen un momento estático de la recolección de los mismos.

“Algunos diseños de investigación son cuantitativos. Esto significa que, a la postre recogen datos numéricos y son susceptibles de análisis estadísticos. Tales diseños de investigación contienen a menudo una hipótesis, o una afirmación que se puede comprobar”. (Gerrish y Lacey, 2006, pág. 20)

El diseño cuantitativo elegido es también observacional pues se ha utilizado un cuestionario para realizar la investigación a través de una encuesta. Las respuestas permiten que los datos se puedan codificar y expresar de forma numérica.

2.4 Población y muestra de estudio

Siguiendo a  Fortín (1999, pág. 25),  comprendemos que una  vez completada la fase conceptual y haber elegido el diseño de investigación el investigador caracteriza la población estableciendo criterios de selección para su estudio, precisa la muestra y determina su tamaño. La población comprende todos los elementos (personas, grupos, objetos) que presentan características comunes que se definen a través de criterios de inclusión y exclusión establecidos para el trabajo.

Una muestra es un subconjunto de elementos o de sujetos extraídos de la población elegida a los que se invita a participar voluntariamente en el estudio, constituyendo así una réplica en miniatura de la población diana.

La población objeto del estudio está compuesta por 47 alumnos  de 4º curso de enfermería de la Universidad Fernando y la muestra es de 22 alumnos que se encontraban presentes en el momento de la entrega de los cuestionarios.

Los criterios de inclusión para este estudio fueron  alumnos que cursan 4º curso de enfermería en la Universidad Fernando Pessoa y que aceptaron participar libremente en el proyecto  después de haber sido informados de los objetivos del mismo. Como criterio de exclusión se consideró a aquellos alumnos que rehusaron contestar a las cuestiones en el momento de la entrega del instrumento de la recogida de datos.

2.5 Proceso de muestreo

Parafraseando a Fortín (1999, pág. 26), en relación al método de selección de la muestra, entendemos que el tipo de muestreo depende del diseño de la investigación.

En este caso ha sido un muestreo no aleatorio, ya que los sujetos participantes en el estudio  son aquellos que cumplen los criterios de inclusión establecidos por el investigador y accidental porque como define Fortin (1999, pág. 297) “la muestra accidental es una muestra de tipo no probabilístico, en la cual los elementos que componen el subconjunto se eligen en razón de su presencia en un  lugar en un momento dado.

La selección de la  muestra se ha producido de manera rigurosa, se han cumplido estrictamente las técnicas de muestreo y los principios éticos y legales inherentes a todo proyecto de investigación. Por otro lado se ha hecho un cálculo realista referido a la determinación del tamaño de la muestra y el momento idóneo para recabar los datos del instrumento de recogida de los mismos.

2.6 Variables

Según Fortín (1999,  pág. 94), “Las variables independientes y dependientes están unidas, en el sentido de que se influyen recíprocamente. La variable independiente es la que el investigador manipula en un estudio para poder medir el efecto sobre la variable dependiente. La variable dependiente es la que sufre el efecto esperado de la variable independiente”.

En este caso la variable dependiente es:

La aplicación de la Inteligencia Emocional.

Y por otro lado las variables independientes son:

Edad

Sexo

Formación en IE

2.7 Instrumento de recogida de datos

“La estrategia principal de la investigación en enfermería es la recopilación de datos en general sobre personas. A menudo estos datos, contienen información personal, biográfica y demográfica que, si bien resulta esencial para el análisis, normalmente debe utilizarse solo para este propósito. Los datos recopilados deben protegerse durante su almacenamiento y, en muchos casos, se estipula el modo en que se eliminaran con seguridad una vez utilizados para su propósito principal, atendiendo a que, según piensan algunos, los usados para un fin no deben, sin permiso emplearse para otros. (Gerrish y Lacey 2006, pág. 36)”.

El instrumento de recogida de datos con el que se trabajó  en este estudio fue un cuestionario dividido en dos partes:

Parte 1. Datos socio-demográficos.

Parte 2. Datos relacionados con los componentes de la IE (Atención, Claridad y Reparación emocional).

El instrumento de recogida de datos es el TMMS-24, (Fernández –Berrocal, et al., 2004, pp. 94, 751-755) test validado basado en  el Trait Meta-Mood Scale (TMMS-24) del grupo de investigación de Salovey y Mayer, utilizado tanto en estudios nacionales e internacionales. La escala original es una escala rasgo que evalúa el metaconocimiento de los estados emocionales mediante 48 ítems. En concreto, las destrezas con las que podemos ser conscientes de nuestras propias emociones así como de nuestra capacidad para regularlas.

La TMMS-24 contiene tres dimensiones claves de la IE con 8 ítems cada una de ellas: Atención a los sentimientos, Claridad emocional, y Reparación de las emociones. La Atención a los sentimientos es el grado en el que las personas creen prestar atención a sus emociones  y sentimientos  (ej: “Pienso en mi estado de ánimo constantemente”); Claridad emocional se refiere a cómo las personas creen percibir sus emociones. (ej: “Frecuentemente me equivoco con mis sentimientos”), por último, Reparación de las emociones alude a la creencia del sujeto en su capacidad para interrumpir y regular estados emocionales negativos y prolongar los positivos (ej: “Aunque a veces me sienta triste, suelo tener una visión optimista”). Esta medida es la más utilizada en investigación psicológica y educativa en España. (Extremera y Fernández Berrocal, 2005).

Se  entregaron unos enunciados cortos (cuestionarios) en los que se evaluó la IE mediante la escala de Liker de 1 a 5, donde 1 significa nada de acuerdo y 5 totalmente de acuerdo.

Para la valoración de cada uno de los resultados se suman los  items del 1 al 8 para el factor Atención, los ítems del 9 al 16 para el factor Claridad y del 17 al 24 para el factor Reparación. (Ver anexo IV)

2.8 Aspectos éticos

“Los principales aspectos éticos que requieren atención cuando se proyectan y conducen investigaciones incluyen la importancia de respetar a los participantes, responder a las necesidades de los individuos y grupos vulnerables, obtener consentimiento y mantener la confidencialidad. (Gerrish y Lacey, 2006 pág. 31)”.

También el Código Deontológico de la Enfermería Española vigente en nuestro país tanto en su prólogo como en el artículo 17 especifica los principios éticos indispensables para un correcto desempeño de la actividad investigadora de las enfermeras (Código Deontológico de la Enfermería Española pp. 3-9) Código Deontológico de la Enfermería Española. [En línea]. Disponible en: http://www.cge.enfermundi.com. [Consultado el 10/01/2013]

En este estudio se solicitó autorización a la Dirección de la Universidad Fernando Pessoa y a los participantes en el estudio, habiendo garantizado los principios y derechos fundamentales como son: la confidencialidad, el anonimato y la participación voluntaria, respetando así el principio de autonomía  y de justicia. (Ver anexo II)

2.9 Tratamiento y presentación de datos

Para Gerrish y Lacey, (2006 pág. 451), (…)”La diagramación de los datos puede ser un primer paso de gran utilidad para cualquier análisis, las tablas son útiles para mostrar la información relacionada con muchas variables simultáneamente, mientras que los gráficos son útiles para presentar múltiples observaciones de grupos o individuales (como en el caso de diagramas de puntos o en un histograma”).

En este trabajo, en la presentación de los datos se utilizaron las estadísticas apropiadas para las variables descriptivas y numéricas, utilizándose tablas y gráficos para una mejor comprensión de los fenómenos que hallemos.

La recogida de los datos ha sido otro de los pasos importantes del estudio de investigación puesto que las conclusiones de un estudio se basan en dichos datos.  El tratamiento  de los datos se ha realizado a través del programa estadístico, Stadistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 20.0 para Windows, así como al programa Excel y la estadística descriptiva (moda, media, mediana y desviación típica).

La media constituye la medida más apropiada de tendencia central. El motivo es que al calcular este dato se tienen en cuenta todos los valores de la variable, de manera que proporcionan la mejor representación del valor promedio,” (Polgar y Thomas 1992).

“La moda es el valor que aparece con mayor frecuencia en un grupo de valores,” (Polgar y Thomas, 1992).

Las Estadísticas descriptivas de las variables se presentan a través de frecuencias relativas (%) y frecuencias absoluta (n), habiendo sido también calculado los valores de media y desviación estándar (SD), mínimo (Min) y máximo (Max).

III-FASE EMPÌRICA

Para Kozier et al, (2005 pág. 33), “el proceso de investigación depende de datos empíricos, o de información recogida del mundo observable. Las conclusiones y generalizaciones derivan de los ratos recogidos. Los métodos de recogida de datos más frecuentemente empleados son los cuestionarios, las escalas de valoración, las entrevistas, la observación y las medidas biofísicas”.

En este trabajo se ha realizado la recogida de datos a través de un cuestionario validado con lo que la fiabilidad y validez del mismo están garantizados.

3.1 Presentación de los resultados

Siguiendo a Kozier et al, (2005 pág. 34), entendemos que en la realización de una investigación está implícito el requerimiento de compartir con otros los conocimientos generados, bien a través de su publicación en revistas profesionales o informando de los resultados en congresos profesionales. La interpretación de los resultados, la comunicación de los hallazgos y las indicaciones para futuros estudios concluyen el proceso de investigación. A continuación presentamos los datos obtenidos en este trabajo a través del análisis de estadística e inductiva descriptiva, adecuada a la metodología utilizada.

La presentación cruda de los resultados no tiene sentido más que en el ámbito de una discusión en la que el investigador les da un significado. Esta parte del informe sitúa los resultados en un contexto de realidad al tener en cuenta los límites del estudio, la interpretación de los resultados y el enunciado de recomendaciones. En la discusión el investigador discute sobre los fallos, contratiempos y dificultades encontradas.

Cuadro nº1: Grupo etario

N Válidos 22
Perdidos 0
Media 25,86
Mediana 23,50
Moda 22
Mínimo 21
Máximo 42

En el cuadro nº1, con respecto al grupo etario, observamos que el valor mínimo corresponde a 21 y el máximo a 42, la moda es 22, la mediana es 23.50 y la media es 25.86.

Gráfico nº1: Caracterización socio-demográfica de la muestra.

muertegui grafico 1

En el gráfico nº1 podemos observar que la muestra estuvo constituida por 22 alumnos con predominio de género femenino, 81.81% (n=18), el 18.19% (n=4) son hombres; y una franja de edad entre 21 a 25 años  el 59.09%, entre 26 a 30 años el 22.73%, entre 31 a 35 años el 9.09%  y mayor o igual a 36 años el 9,09%.

Cuadro nº2: ¿Tienes estudios en Inteligencia Emocional?

Frecuencia Porcentaje
No 22 100,0

Respecto a la pregunta, ¿Tienes estudios en Inteligencia Emocional?, el 100% (n=22) responden que no tienen estudios de inteligencia emocional.

DATOS RELACIONADOS CON LA ATENCIÓN.

Cuadro nº3: Presto mucha atención a los sentimientos.

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 1 4,5
Bastante de acuerdo 5 22,7
Muy acuerdo 6 27,3
Totalmente de acuerdo 10 45,5

 

Como podemos observar en el cuadro nº3, a la cuestión presto mucha atención a los sentimientos, el 45.5% (n=10) respondieron totalmente de acuerdo, el 27.3% (n=6) muy de acuerdo, el 22.7% (n=5) bastante de acuerdo y el 4.5% (n=1) algo de acuerdo.

 

Cuadro nº4: Normalmente me preocupo mucho por lo que siento.

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 2 9,1
Muy acuerdo 12 54,5
Totalmente de acuerdo 6 27,3

En el cuadro nº 4 referente a, normalmente me preocupo mucho por lo que siento, el 54.5% (n=12) contestaron muy de acuerdo, el 27.3% (n=6) totalmente de acuerdo, y el 9.1% (n=2) bastante de acuerdo y otro 9,1% algo de acuerdo.

Cuadro nº5: Normalmente dedico tiempo a pensar en mis emociones.

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 6 27,3
Bastante de acuerdo 5 22,7
Muy acuerdo 9 40,9
Totalmente de acuerdo 2 9,1

En el cuadro nº5 vemos que a la cuestión normalmente dedico tiempo a pensar en mis emociones, el 40.9% (n=9) respondieron muy acuerdo, el 27.3% (n=6) algo de acuerdo, el 22.7% (n=5) bastante de acuerdo y el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo.

Cuadro nº6: Pienso que merece la pena prestar atención a mis emociones y estados de ánimo.

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 1 4,5
Bastante de acuerdo 8 36,4
Muy acuerdo 11 50,0
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

En el cuadro nº6, referente a la afirmación pienso que merece la pena prestar atención a mis emociones y estados de ánimo, el 50% (n=11) respondieron muy acuerdo, el 36.4% (n=8) bastante de acuerdo, el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo y el 4.5% (n=1) algo de acuerdo.

 

Cuadro nº7: Dejo que mis sentimientos afecten a mis pensamientos.

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 1 4,5
Algo de acuerdo 8 36,4
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy acuerdo 3 13,6
Totalmente de acuerdo 1 4,5

Respecto al cuadro nº7, en la cuestión dejo que mis sentimientos afecten a mis pensamientos, el 40.9% (n=9) contestaron bastante de acuerdo, el 36.4% (n=8) algo de acuerdo, el 13.6% (n=3) muy acuerdo, el 4.5% (n=1) totalmente de acuerdo y nada de acuerdo.

 

Cuadro nº8: Pienso en mi estado de ánimo constantemente

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 4 18,2
Algo de acuerdo 9 40,9
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy acuerdo 1 4,5
Totalmente de acuerdo 1 4,5

 

Referente al cuadro nº8, en si pienso en mi estado de ánimo constantemente, el 40.9% (n=9) contestaron algo de acuerdo, el 31.8% (n=7) bastante de acuerdo, el 18.2% (n=4) nada de acuerdo, y el 4.5% (n=1) muy acuerdo y totalmente de acuerdo.

 

Cuadro nº9: A menudo pienso en mis sentimientos

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 2 9,1
Algo de acuerdo 5 22,7
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy acuerdo 4 18,2
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

Respecto al cuadro nº9, a menudo pienso en mis sentimientos, el 40.9%  de la muestra (n=9) respondieron bastante de acuerdo, el 22.7% (n=5) algo de acuerdo, el 18.2% (n=4) muy acuerdo, y el 9.1% (n=2) nada de acuerdo y totalmente de acuerdo.

 

Cuadro nº10: Presto mucha atención a como me siento.

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 1 4,5
Algo de acuerdo 5 22,7
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy acuerdo 6 27,3
Totalmente de acuerdo 1 4,5

 

Referente al cuadro nº10, presto mucha atención a como me siento, el 40.9% (n=9) de los encuestados contestaron bastante de acuerdo, el 27.3% (n=6) muy acuerdo, el 22.7% (n=5) algo de acuerdo, y el 4.5% (n=1) nada de acuerdo y totalmente de acuerdo.

DATOS RELACIONADOS CON LA CLARIDAD

Cuadro nº11: Tengo claro mis sentimientos

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy acuerdo 3 13,6
Totalmente de acuerdo 10 45,5

En el cuadro nº11, en la cuestión tengo claro mis sentimientos, el 45.5% (n=10) de los encuestados respondieron totalmente de acuerdo, el 31.8% (n=7) bastante de acuerdo, el 13.6% (n=3) muy  de acuerdo y el 9.1% (n=2) algo de acuerdo.

Cuadro nº12: Frecuentemente puedo definir mis sentimientos

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 3 13,6
Bastante de acuerdo 6 27,3
Muy acuerdo 7 31,8
Totalmente de acuerdo 6 27,3

 

En cuanto al cuadro nº12, frecuentemente puedo definir mis sentimientos, el 31.8% (n=7) de los encuestados  contestaron muy de acuerdo, el 27.3% (n=6) totalmente de acuerdo y bastante de acuerdo, y el 13.6% (n=3) algo de acuerdo.

Cuadro  nº13: Casi siempre se cómo me siento

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 8 36,4
Muy acuerdo 9 40,9
Totalmente de acuerdo 3 13,6

 

Respecto al cuadro nº13, en la cuestión casi siempre se como me siento, el 40.9% (n=9) respondieron muy de acuerdo, el 36.4% (n=8) bastante de acuerdo, el 13.6% (n=3) totalmente de acuerdo y el 9.1% (n=2) algo de acuerdo.

Cuadro nº14: Normalmente conozco mis sentimientos sobre las personas

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy acuerdo 9 40,9
Totalmente de acuerdo 4 18,2

Referente al cuadro nº14, normalmente conozco mis sentimientos sobre las personas, el 40.9% (n=9) respondieron muy de acuerdo, el 31.8% (n=7) bastante de acuerdo, el 18.2% (n=4) totalmente de acuerdo y el 9.1% (n=2) algo de acuerdo.

 

Cuadro nº15: A menudo me doy cuenta de mis sentimientos en diferentes situaciones

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 8 36,4
Muy acuerdo 12 54.5

En este cuadro nº15 a la cuestión, a menudo me doy cuenta de mis sentimientos en diferentes situaciones el 54.5% (n=12), contestaron muy de acuerdo el 36.4% (n=8), bastante de acuerdo el 36,4 y el 9.1% (n=2) algo de acuerdo.

Cuadro nº16: Siempre puedo decir cómo me siento

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 2 9,1
Bastante de acuerdo 12 54,5
Muy acuerdo 6 27,3
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

En el cuadro nº16, la muestra refiere en la cuestión siempre puedo decir cómo me siento, que  el 54.5% (n=12) está bastante de acuerdo, el 27.3% (n=6) muy de acuerdo, y el 9.1% (n=2) algo de acuerdo y totalmente de acuerdo.

Cuadro nº17: A veces puedo decir cuáles son mis emociones

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 1 4,5
Algo de acuerdo 3 13,6
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy de acuerdo 11 50,0

En cuanto al cuadro nº17, a veces puedo decir cuáles son mis emociones, el 50% de los encuestados (n=11) contestaron muy de acuerdo, el 31.8% (n=7) bastante de acuerdo, el 13.6% (n=3) algo de acuerdo y el 4.5% (n=1) nada de acuerdo.

 

Cuadro nº18: Puedo llegar a comprender mis sentimientos

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 3 13,6
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy de acuerdo 10 45,5
Totalmente de acuerdo 2 9,1

Respecto al cuadro nº18, puedo llegar a comprender mis sentimientos, el 45.5% (n=10) contestaron muy de acuerdo, el 31.8% (n=7) bastante de acuerdo, el 13.6% (n=3) algo de acuerdo y el 9.1% (n=1) totalmente de acuerdo.

DATOS RELACIONADOS CON LA REPARACIÓN DE LAS PROPIAS EMOCIONES

Cuadro nº19: Aunque a veces me siento triste suelo tener una visión optimista

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 2 9,1
Algo de acuerdo 4 18,2
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy de acuerdo 6 27,3
Totalmente de acuerdo 3 13,6

 

En cuanto al cuadro nº19 a la cuestión, aunque a veces me siento triste suelo tener una visión optimista, el 31.8% de los encuestados (n=7) respondieron bastante de acuerdo, el 27.3% (n=6) muy de acuerdo, el 18.2% (n=4) algo de acuerdo, el 13.6% (n=3) totalmente de acuerdo y el 9.1% (n=2) nada de acuerdo.

 

Cuadro nº20: Aunque me sienta mal, procuro pensar en cosas agradables

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 5 22,7
Bastante de acuerdo 8 36,4
Muy de acuerdo 8 36,4
Totalmente de acuerdo 1 4,5

 

Referente al cuadro nº20, aunque me sienta mal, procuro pensar en cosas agradables, el 36.4% (n=8) respondieron bastante de acuerdo y muy de acuerdo, el 22.7% (n=5) algo de acuerdo y el 4.5% (n=1) totalmente de acuerdo.

Cuadro nº21: Cuando estoy triste, pienso en todos los placeres de la vida

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 7 31,8
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy de acuerdo 5 22,7
Totalmente de acuerdo 1 4,5

 

En el cuadro nº21 con respecto a la cuestión, cuando estoy triste, pienso en todos los placeres de la vida, el 40.9% (n=9) contestaron bastante de acuerdo, el 31.8% (n=7) algo de acuerdo, el 22.7% (n=5) muy de acuerdo y el 4.5% (n=1) totalmente de acuerdo.

 

Cuadro nº22: Intento tener pensamientos positivos aunque me sienta mal

Frecuencia  %
Algo de acuerdo 7 31,8
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy de acuerdo 4 18,2
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

En este cuadro nº22, intento tener pensamientos positivos aunque me sienta mal, el 40.9% de los encuestados (n=9) respondieron bastante de acuerdo, el 31.8% (n=7) algo de acuerdo, el 18.2% (n=4) muy de acuerdo y el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo.

Cuadro nº23: Si doy demasiadas vueltas a las cosas, complicándolas, trato de calmarme

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 1 4,5
Algo de acuerdo 5 22,7
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy de acuerdo 5 22,7
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

Referente a este cuadro nº23, a la cuestión, si doy demasiadas vueltas a las cosas, complicándolas, trato de calmarme, el 40.9% (n=9) contestaron bastante de acuerdo, el 22.7% (n=5) algo de acuerdo y muy de acuerdo, el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo y el 4.5% (n=1) nada de acuerdo.

Cuadro nº24: Me preocupo por tener un buen estado de ánimo

Frecuencia  %
Bastante de acuerdo 9 40,9
Muy de acuerdo 11 50,0
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

Respecto al cuadro nº24, me preocupo por tener un buen estado de ánimo, el 50% de los encuestados (n=11) respondieron muy de acuerdo, el 40.9% (n=9) bastante de acuerdo y el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo.

 

Cuadro nº25: Tengo mucha energía cuando me siento feliz

Frecuencia  %
Bastante de acuerdo 1 4,5
Muy de acuerdo 8 36,4
Totalmente de acuerdo 13 59,1

 

En cuanto al cuadro nº25 y referente a la cuestión, tengo mucha energía cuando me siento feliz, el 59.1% de los encuestados (n=13) respondieron totalmente de acuerdo, el 36.4% (n=8) muy de acuerdo y el 4.5% (n=1) bastante de acuerdo.

Cuadro nº26: Cuando estoy enfadado intento cambiar mi estado de ánimo

Frecuencia  %
Nada de acuerdo 1 4,5
Algo de acuerdo 5 22,7
Bastante de acuerdo 7 31,8
Muy de acuerdo 7 31,8
Totalmente de acuerdo 2 9,1

 

En el cuadro nº26, cuando estoy enfadado intento cambiar mi estado de ánimo, el 31.8% (n=7) respondieron bastante de acuerdo y muy de acuerdo, el 22.7% (n=5) algo de acuerdo, el 9.1% (n=2) totalmente de acuerdo y el 4.5% nada de acuerdo.

Gráfico nº2: Distribución de las respuestas obtenidas sobre las cuestiones referidas a la Atención

muertegui grafico 2

En este gráfico nº2, respecto a la atención, el 68.18% (n=15) presta una adecuada atención, el 27.27% (n=6) presta demasiada atención y el 4.55% (n=1) presta poca atención.

 

Gráfico nº3: Distribución de las respuestas obtenidas sobre las cuestiones referidas a la Claridad

muertegui grafico 3

En este gráfico nº3 con respecto a la claridad, el 68.18% (n=15) tiene una adecuada claridad, el 18.18% (n=4) debe mejorar su claridad y el 13.64% (n=3) una excelente claridad.

Gráfico nº4: Distribución de las respuestas obtenidas sobre las cuestiones referidas a la Reparación

muertegui grafico 4

En cuanto al grafico nº 4, referente a la reparación, el 54.55% (n=12) debe mejorar su reparación y el 45.15% (n=10) tiene una adecuada reparación.

Gráfico nº5: Relación entre género y atención

muertegui grafico 5

En el gráfico nº5, en relación entre género y atención, en cuanto a las mujeres el 72,22% (n=13) presta una adecuada atención, el 27,78% (n=5) presta poca atención; respecto a los hombres el 50% (n=2) presta una adecuada atención, el 25% (n=1) presta poca atención y otro 25% (n=1) presta una excelente.

Gráfico nº6: Relación entre género y claridad

muertegui grafico 6

 

En este gráfico nº6, en relación entre género y claridad, en cuanto a las mujeres, el 66,67% (n=12) tiene una adecuada claridad, y el 16.67% (n=3) debe mejorar su claridad y tiene una excelente claridad; y respecto a los hombres, el 75% (n=3) tiene una adecuada claridad y el 25% (n=1) debe mejorar su claridad.

  Gráfico nº7: Relación entre género y reparación

muertegui grafico 7

Referente al gráfico nº7, en relación entre género y reparación, respecto a las mujeres el 55.56% (n=10) debe mejorar su reparación y el 44,44% (n=8) tiene una adecuada reparación; en cuanto a los hombres, el 50% (n=2) debe mejorar su reparación y el otro 50% tiene una adecuada reparación.

3.2. Discusión de los resultados

Una vez concluida la presentación de los datos es el momento de reflexionar sobre los resultados obtenidos en este estudio para confrontarlos con los autores referidos en la revisión bibliográfica y los estudios de investigación de autores nacionales e internacionales.

Después de la recopilación de  los datos, es necesario unirlos y organizarlos, de manera que se puedan obtener conclusiones a  partir de ellos, Gerrish y Lacey, (2006).

Respecto a las variables socio-demográficas, la muestra fue de 22 alumnos con predominio de género femenino, 81.81% con edades que oscilan entre los 21 a 25 (media=25,86) y ninguno refiere haber tenido formación previa sobre IE.

Los resultados de este estudio reflejan que las respuestas obtenidas referidas a la atención el 68.18% (n=15) presta una adecuada atención, el 27.27% (n=6) presta demasiada atención y el 4.55% (n=1) presta poca atención. En el estudio de San Juan y Ferrer (2005-2007), se encontraron similitudes en relación al género femenino para el factor presta una adecuada atención de un 64,29% y para el factor presta poca atención con un 29,76%; en relación al género masculino solo se obtuvieron resultados en consonancia para el factor presta adecuada atención con un 68,75%.

En el estudio de Reboredo-Santes et al.,  (2012), en el factor claridad  se encontró un valor igual a nuestro estudio; las mujeres  presentan una claridad excelente con 16,7%.Sin embargo, en el resto de los factores no hubieron coincidencias ya que como dice  Goleman 1999 y Zaccagnni 2010, las disposiciones sentimentales tienen un componente innato, cuyo alcance resulta difícil precisar, está presente la influencia de la familia, de la escuela, de la cultura, del contexto social en que se vive y sobre todo, el propio esfuerzo personal por superarse.

Siguiendo a Reboredo –Santes et al., (2012) referente a la reparación, para el factor presta una adecuada reparación, se encontró tanto para el género femenino como para el masculino valores similares;  para el primero un 50% y para el segundo un 57,1%. Estos datos nos llevan a  reflexionar sobre los autores consultados en la revisión bibliográfica  (Mayer et al., 2006) cuando refieren que la reparación emocional es la habilidad más compleja de la IE. Esta dimensión incluiría la capacidad para estar abierto a los sentimientos, tanto positivos como negativos, y reflexionar sobre los mismos para descartar o aprovechar la información que los acompaña en función de su utilidad.

 

IV CONCLUSIONES

En opinión de Ignatavicius-Bayne (2005), la tarea primaria de investigación en enfermería es la de promover el crecimiento en las ciencias de la enfermería y desarrollar teorías de cuidados, que servirán como base científica para la práctica y cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de participar en este tipo de estudios.

A continuación se pone de relieve si  en la investigación que se llevó a cabo, se logró contestar a las cuestiones de investigación respecto a los objetivos definidos, formuladas al comienzo del estudio.

En el presente proyecto la muestra estuvo constituida por 22 alumnos de enfermería cuya edad oscilaban entre 21 a 42 años, siendo  la media de 25.86 y en su mayoría mujeres (81/81%).

Las respuestas halladas en relación a si los alumnos de 4º de la Universidad Fernando Pessoa aplican  la Inteligencia Emocional en sus prácticas clínicas se verificó que más de la mitad de la muestra tiene un conocimiento global razonable. Sin embargo, los valores obtenidos en la reparación han sido inferiores a la mitad de la muestra.

Cuando preguntamos acerca de si los alumnos de 4º de enfermería de la Universidad Fernando Pessoa son capaces de sentir y expresar los sentimientos, más de la mitad de los encuestados afirman prestar una atención adecuada a sus sentimientos.

En la cuestión de investigación relativa a si comprenden bien sus estados emocionales, podemos comprobar que al igual que para la cuestión anterior, más de la mitad de la muestra afirman comprenderlos de una forma adecuada.

Al preguntar sobre si los alumnos son capaces de regular los estados emocionales, los resultados indican que casi la mitad de los encuestados necesitan mejorar su regulación emocional. Teniendo en cuenta a Mayer et al., (2006), la reparación es una de las habilidades de la IE más compleja, ya que incluye la habilidad para regular las emociones propias y ajenas, moderando las emociones negativas e intensificando las positivas.

Al cruzar las variables género y atención, claridad y reparación emocional  existen diferencias significativas entre el género y la atención de los sentimientos, siendo las mujeres las que mejor manejan esta habilidad, en relación al género y la claridad de las emociones  los hombres presentan una ligera ventaja frente a las mujeres  pero un 16% de ellas tienen una claridad de los sentimientos excelente y constatamos que en la regulación de los sentimientos los resultados entre hombres y mujeres son similares.

Tal y como indica Fortin (1999, pág. 272) “el informe de investigación finaliza con recomendaciones para estudios posteriores o para la reanudación del mismo estudio en contextos o en poblaciones diferentes. Las consecuencias o implicaciones que se derivan de un estudio se suelen enunciar como sugerencias, porque un estudio no puede proporcionar resultados definitivos”..

Algunos autores proponen un modelo educativo donde se ponga de relieve dentro de la facultad de enfermería la importancia de las competencias emocionales,  porque una enfermera profesional,  con base científica orientada hacia el ser humano, realiza los cuidados del paciente de forma holística, cuestiones a tener muy en cuenta durante la formación de los estudiantes de enfermería y  por otra parte  es necesario para prevenir el estrés laboral y su impacto en la salud.

De acuerdo a la literatura revisada se encontró que el desarrollo de la IE contribuye a la formación de un carácter estable que ayuda al individúo a la toma correcta de decisiones.

La falta de IE, atenta contra las habilidades intelectuales del ser humano por lo que hay que aprender a conocerlas, a identificarlas y a ejercitarlas para que el estado emocional en lugar de afectar el aprendizaje, lo favorezca. (Menecier, 2003)

A lo largo del proceso de la elaboración de este estudio hemos encontrado las dificultades inherentes a un primer trabajo de investigación debido a la inexperiencia del autor, la escasa bibliografía hallada, la frontera idiomática de los estudios de investigación usados en este proyecto y la limitación de tiempo para hacer compatibles,  prácticas clínicas,  aulas teóricas y la elaboración del proyecto.

A pesar de estas circunstancias  este estudio  ha permitido profundizar en el constructo IE aportando al autor una nueva visión del tema abordado, y le ha permitido reflexionar sobre nuevas perspectivas  relacionadas con el desempeño de la profesión para mejorar la calidad de los cuidados en la práctica clínica. Y aunque los datos obtenidos no pueden considerarse  concluyentes debido a que el tamaño de la muestra no es significativo, puede constituir un punto de partida para un estudio más amplio.

 

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Autora: Beatríz Muértegui Sánchez

Enfermera y Profesora de la UFPC